La Kábala y su espiritualidad.
¿Qué es la cábala?
La
cábala es una sabiduría mística muy vinculada a la religión judía pero
que en realidad es anterior a ésta y ha influido en la base de otras
religiones. El origen etimológico de la palabra viene del hebreo, y
significa “recibir” aunque otros dicen que “tradición”.
La
cábala en sus comienzos se estudiaba con la lectura, luego con la ayuda
de un maestro y finalmente en la comunidad. Los principales textos de
esta filosofía espiritual son el “Zohar”, “El prefacio de la Sabiduría de la Cábala” y el “Talmud de los 10 Sefirot”.
También la interpretación de la simbología del “Árbol de la Vida”
es parte importante de la visión de la divinidad que aporta la cábala.
En el siglo X la cábala pasó a ser ciencia secreta sólo para iniciados
judíos y se vinculó a prácticas esotéricas como la alquimia.
Diferencia entre cábala moderna y antigua
La
cábala moderna ha evolucionado hacia aspectos que la comunidad judía
más ortodoxa, la jasidista, no comparte. Para éstos la tradición oral es
la base de la interpretación de las sagradas escrituras del judaísmo y,
por tanto, centro del conocimiento de la divinidad y sus preceptos
espirituales y morales.
En los antiguos textos judíos, menos en el “Pentateuco”,
esta filosofía espiritual era la base de la doctrina de todos sus
libros sagrados mientras que la visión de la cábala moderna es una
filosofía espiritual que busca la liberación del yo en favor del
nosotros, como la familia humana.
Entendiendo
esto como un abandono del ego y un acercamiento a los valores
espirituales y altruistas que suponen una elevación de la conciencia
hacia lo divino.
La cábala especulativa
La
cábala especulativa es la que estudia el sentido oculto de la biblia,
que según los cabalistas son mensajes de gran poder para el
entendimiento del ser humano y del orden de las cosas en el universo.
Esta se subdivide en simbólica o artificial y dogmática o real:
Cábala simbólica o artificial:
Sigue las reglas hermenéuticas, que sirven para descifrar los códigos
oculto de la biblia, para llegar a su significado más profundo. La
técnica de desencriptación más usual a groso modo es colocar las
palabras de diferentes versículos verticalmente, obteniendo palabras
distintas y un nuevo significado de la lectura, las palabras se ponen en
un cuadro para leerlas verticalmente.
Ésta a su vez se divide en tres aspectos más:
- La Gematría: Se vale de los números para descifrar los textos sagrados dando un valor numérico a cada palabra o texto, de modo que al desgranar las palabras con estos valores obtenemos otra sumando el valor numérico del texto a estudiar.
- La Notaricón: Consiste en leer los textos en acróstico, es decir tomando la inicial de cada palabra o frase. Siempre buscando desvelar mensajes ocultos en la biblia.
- La Temurá: Utiliza la numerología. Las letras del abecedario hebreo tienen un significado numérico y con la suma de las letras de cada palabra de una frase se obtienen nuevas.
Cábala dogmática o real: Revela los sentidos secretos de determinadas palabras de la biblia, con respecto a la historia de la creación y se divide en:
- La Merkabá: Trata sobre el estudio y la comprensión de la teología y la metafísica según la cábala.
- La Bereshit: Es la rama que estudia los aspectos fenoménicos de la biblia.
La cábala práctica
Según
los seguidores de este sistema místico, la cábala práctica es la que
busca un uso de los conocimientos de esta filosofía espiritual para
alterar el acontecer natural de las cosas. Es decir, se consigue
transformar la realidad y obrar curaciones milagrosas, entre otras
cosas, con amuletos con palabras sagradas de la lengua escrita hebrea,
consideradas poderosas e iluminadoras.
Consideran
que estas palabras usadas correctamente tienen un gran poder no sólo
simbólico sino sobre la transformación de la materia y el espíritu.
De
hecho, la piedra filosofal de la cábala es averiguar el verdadero
nombre de Dios a través de la parte especulativa de este sistema
espiritual. Pero en el caso que nos ocupa es una ciencia que sólo está
en manos de los más santos y sabios con el fin de ayudar a los demás, y
como servidor, no como beneficiado. En advertencia del Santo Ari (S.
XVI) estas artes eran peligrosas y muy difícil de alcanzar el estado de
pureza necesario para dominarlas.
