Del Paganismo y la Espiritualidad de la Diosa
05/08/2011 — Morganna
“Espero que las próximas dos décadas
nuestras tradiciones desarrollen más recursos para los niños y los
jóvenes. Todavía no hemos sido capaces de amar a todos los niños porque
no hemos tenido la libertad para educar abiertamente a los nuestros.
Hasta ahora, el virulento prejuicio
contra los Paganos en la cultura en general ha hecho que cualquier tipo
de trabajo con los niños o con los jóvenes fuera problemático e incluso
peligroso.
Cada vez más, los Paganos están exigiendo
ser vistos como una tradición religiosa tan válida como cualquier otra.
La capacidad de practicar abiertamente, sin miedo, la propia fe es la
libertad religiosa básica. A los veintiocho años no me importaba ser una
rebelde. La necesidad de practicar la brujería en secreto, simplemente,
le añadía encanto. Pero a los cuarenta y ocho años, cuando veo a los
niños que crecen a nuestro alrededor encuentro intolerable la necesidad
de temor y secreto en torno a nuestra tradición. No podemos transmitir a
la próxima generación una tradición a menos que podamos ser abiertos,
honestos y estar libres de temor. No podemos continuar viéndonos
obligados a decirles a nuestros hijos: “Esto es hermoso, sagrado y
significativo, ¡pero no le hables a nadie esto!” La libertad religiosa
es un tema tan político como cualquier otro.
Se decía de la Diosa Isis: “Su servicio es la libertadperfecta”. La libertas en una de las recompensas que he recibido en esta vida, junto con el amor, la amistad, el buen trabajo con buenos compañeros y la satisfacción de sentir que mis dones han sido bien utilizados. Siempre he tenido lo que necesitaba. No soy rica, pero tampoco pobre. Me considero uno de los seres humanos más afortunados de este planeta, y si trabajo duro es por el deseo de devolver una pequeña porción de lo que tengo”.
Se decía de la Diosa Isis: “Su servicio es la libertadperfecta”. La libertas en una de las recompensas que he recibido en esta vida, junto con el amor, la amistad, el buen trabajo con buenos compañeros y la satisfacción de sentir que mis dones han sido bien utilizados. Siempre he tenido lo que necesitaba. No soy rica, pero tampoco pobre. Me considero uno de los seres humanos más afortunados de este planeta, y si trabajo duro es por el deseo de devolver una pequeña porción de lo que tengo”.
LA DANZA EN ESPIRAL.
STARHAWK. (Miriam Simos)