El bardo
Un bardo,
en la historia antigua de Europa, era la persona encargada de
transmitir las historias, las leyendas y poemas de forma oral además de
cantar la historia de sus pueblos en largos poemas recitativos. Otra
significación de la palabra bardo, esta vez negativa o peyorativa, es la
utilizada en las cárceles en Argentina por los presos, cuando se
trataba de un texto excesivamente extenso o de lectura densa, lo que
hacía imposible sostener esa lectura debido a las circunstancias.
Su
trabajo era por lo normal ambulante, contando sus historias ante
distintos públicos, con el objetivo de que no se perdieran; eran
auténticos almacenes de la historia comunitaria, transmisores de
noticias, mensajeros e incluso embajadores entre distintos pueblos.
La
palabra es un préstamo del protocéltico bardos o gwerh: "to raise the
voice; praise", específicamente, de como se hablaba entre los celtas de
Irlanda, entre quienes se consideraban casi sagrados e inviolables,
estando exentos de contribuciones y del servicio de las armas.
Se
destacaron también entre los Galos y galeses, y, con una tradición
diferente, en los países de Escandinavia, donde se los conocía como
skald. La elevación a la posición de bardo se verificaba todos los años
en una competencia a los que asistían los principales bardos del país. Vestían de azul a diferencia de los druidas que lo hacían de blanco.
Esa
tradición de competencias anuales todavía persiste en festivales, el
más famoso de los cuales es el Eisteddfod Nacional del país de Gales
(que es parte de un ciclo de "Eisteddfodau") En Irlanda se tienen los
Fleadh Cheoil (pronúnciese Fla-ji-oil) y en Bretaña, el Kan ar bobl
Ejemplos históricos y legendarios de bardo
incluyen a Alan-a-Dale, Will Scarlet, Amergin y a Homero. De hecho,
cada cultura tiene su narrador de historias o poeta, ya sea llamado
bardo, skald, juglar (éste nombre es ya de la Edad Media) o de cualquier
otra forma.
Más tarde el término se aplicó a cualquier poeta e incluso músicos itinerantes. Un buen bardo debía ser de lengua ágil, corazón ligero y pies veloces (cuando todo lo demás fallaba).
Los
bardos irlandeses formaban una casta hereditaria de poetas altamente
educados en la historia y tradiciones de los diferentes clanes y el país
en general en adición de los requerimientos técnicos y formales del
verso y el lenguaje. (por eje ajjaaj de asonancias, medias rimas,
aliteraciones, referencias, etc.). Adicionalmente, tenían una posición
oficial en las cortes, que incluía el mantenimiento de las crónicas
(incluyendo textos legales) y genealogías. Como satiristas tenían el
deber de cantar las alabanzas de sus empleadores e insultar a sus
enemigos. Se decía que una "glam dicenn" (sátira) podía hacer que a la
víctima le salieran granos en la cara. Como mantenedores de textos
legales (incluyendo tratados y acuerdos) estaban llamados a dar
opiniones en asunto de esas esferas. En consecuencia, era común verlos
como embajadores o como enviados para resolver problemas entre reinos,
etc.
Hay
autores que consideran que los bardos tenían otra posición en las
cortes: la de transmitir y recibir mensajes secretos. De acuerdo al
"Libro de Ballymote", uno de los manuscritos bardicos más antiguos que
se conocen, solo en el primer año de sus estudios, los bardos debían
memorizar más de cien códigos diferentes.
Hay
que notar que en la Irlanda Medieval parecen haber habido dos grupos
diferentes de poetas. El otro eran los "filid" (singular: fili). De
acuerdo a textos legales del periodo, los bardos eran la clase inferior.
Se alegaba que ellos no tenían ni la educación ni el lineaje para
calificar en el importante papel que se ha delineado. Sin embargo se ha
alegado que esta distinción entre filid y bardos (y posible pérdida de
prestigio y posición de los bardos) es un invento de la Irlanda católica
ya que los filid estaban más asociados con la iglesia. Es de notar que
en las regiones de habla gaélicas -después de la invasión normanda- los
bardos llegaron a ser los principales mantenedores de las tradiciones -y
no solo poéticas- gaelicas, tradiciones que fueron posterior -aunque
limitadamente- preservadas por músicos ambulantes y otros "sabios de los
caminos" en un periodo en el cual esas costumbres fueron paulatinamente
marginalizadas.
Las escuelas de bardos se extinguieron en Irlanda a medio del siglo XVII y en Escocia a principios del XVIII.
¿Qué es un bardo? Una
de las figuras clave dentro del mundo del druidismo es la de los
bardos. Los bardos son considerados el primer escalón dentro del camino
druídico. Actualmente, muchas tradiciones druídicas se establecen a raiz
de tres grados, de los cuales el primero es el bardo.
Estos
tres grados de druidismo, tienen por una parte una raiz histórica y por
otra una herencia más actual, proveniente de la reorganización del
druidismo en épocas románticas y de influencias de masónicas de los
recreadores del druidismo, tanto en figuras decimonónicas como Iolo o en
figuras más actuales, como Ross Nichols.
Sin
embargo, fuera de las influencias actuales, en los legados que el mundo
antiguo nos ha dejado, podemos ver esta diferencia entre la casta
druídica. Por ejemplo, tanto Diodoro como Estrabón, dividen a los
druidas en tres categorías: bardos, ovates y druidas. Los bardos eran
cantantes y poetas, los vates eran augures y filósofos de la naturaleza y
los druidas quienes estudiaban la moral. En Irlanda se da la misma
jerarquización: Drui, Bard y Fili. Los bardos son cantantes, poetas, los
mantenedores de la tradición, los maestros de los jóvenes, jueces y
demás. Pero un estudio de los mismos nos puede llevar más allá, o al
menos a comprender qué significa exactamente esto. Porque las palabras
de los bardos eran buscadas por los reyes, que deseaban sus alabanzas, y
eran bien premiados, por el poder de sus palabras, pues una sátira
salida de sus bocas podría provocar incluso la muerte.
Los bardos en Gales
En
Gales hay asociaciones de Bardos desde el siglo XII hasta el siglo
XVIII. La mayor influencia galesa en el druidismo se produce de mano de
Edward Williams, más conocido como Iolo Morgwanwg, que toma por cierta
la continuación ininterrumpida de los bardos en gales y creó la Asamblea
de Bardos de Britannia, celebrando Gorsedd. Este gorsedd son los que
crean la figura de los druidas vestidos de blanco, vates de verde y
bardos de azul. Iolo crearía varios rituales druídicos.
Los
reyes magos, por ejemplo, fueron transformados en Gales en poetas:
bardos y sabios. Se identifica en Gales como jueces a los bardos y hay
en el siglo XII referencias a los druidas como si aún existiesen por
parte de poetas galeses, aunque no aparecen en el sistema legal galés,
recodificado en el siglo X.
En
Gales, hay evidencias de escuelas druídicas o de bardos, escuelas que
pervivirían hasta el VI d.C. Lo habitual eran escuelas no fijas, no
emplazadas en un lugar determinado, aunque hay algunas que si que fueron
fijas.
Los bardos en Irlanda.
En
Irlanda, los Filid (plural de Fili) son considerados poetas y reciben
también el nombre de Seanchai (historiadores) o de Ollam (Doctores en
poesía o poetas supremos).
El Ollam es el poeta supremo, la máxima dignidad de un fili. Ocupaba el puesto junto al rey.
El
Seanchai (el título de historiador era conocido como Seanchai), debía
estar versado en cronología, antigüedades y genealogías y conocer por lo
menos trescientos cincuenta cuentos históricos de memoria, así como los
derechos, deberes y demás detalles de los reyes celtas. Los seanchai
recogían estos conocimientos en los dinnseanchas, que es como llamaban a
sus relatos. Mucha de la historia celta que nos ha llegado es recogida
como si hubieran sido de autores romanos, aunque los autores son de
familia céltica. En la tradición celta, así como existen referencias
explícitas a las bandruid, hay también referencias a las banfilid,
muchas veces como guardianas de fuegos sagrados
Ellos son quienes mantienen vivas la poesía, la historia, transmiten los mitos, el folklore, los rituales y la magia.
Se
les considera también los mantenedores de las palabras mágicas u Ogham.
Por ejemplo, hay referencias a las bibliotecas realizadas en “varas de
Fili”, ogham tallados en varas de avellano y álamo; las bibliotecas
eran llamadas Tech Screpta.
En
cuanto a las escuelas bárdicas, pervivieron más allá de siglo XVII,
donde se graduaban poetas, historiadores, Brehon, doctores y otros. En
el 574 d.C se aprobó la regulación de estas escuelas diseñados por el
Ard-ollamh (archibardo o bardo jefe) de Irlanda. Estas escuelas bárdicas
fueron la continuación de las escuelas druídicas. En estas escuelas se
aprendían ciertos conjuros místicos, como el Glam Dicín o el Imbás
Forosnai. La persecución de estas escuelas de formación a los irlandeses
nativos se dio desde el 1310 hasta el siglo XVII y XVIII, cuando los
profesores tuvieron que trasladarse a lugares ocultos para seguir dando
clases a sus alumnos, hasta bien entrado el siglo XIX, en el que
nuevamente pudieron dar clases abiertamente. Las escuelas bárdicas
también estaban ligadas a las escuelas eclesiásticas, que impartían
conocimientos similares, así como grados similares.
Los Filid: el poder de los bardos
Un
fili, en Irlanda, era miembro de la casta intelectual, con funciones
sacerdotales y seglares, quienes mantuvieron la llama del druidismo
viva, más allá del ocaso de éstos, durante los primero siglos del
cristianismo.
Aunque
eran expertos en música y poesía, así como narradores de historias y
conservadores de los mitos, también practicaban la adivinación. Su poder
era tal, que se consideraba que a través de sus palabras, podían
destruir reputaciones y causar incluso la muerte.
De
hecho, había una diferenciación entre bardos y filid, pues se
consideraba a los bardos una categoría inferior. La diferencia entre
unos y otros era clara: los bardos estudiaban durante siete años y eran
considerados una casta más baja y los filid estudiaban durante al menos
doce años.
La
iniciación de los filid y los bardos no era sencilla, ya que tenían que
superar un periodo de aprendizaje de entre siete y doce años. Durante
este tiempo, el aspirante a fili aprendía varios métodos de poesía,
consevaba en su memoria genealogías completas, las narraciones de los
héroes celtas y las artes mágicas de los Filid.
Los
fili son considerados autoridades en la historia celta y los encargados
de mantener la memoria de su pueblo, guardando memoria a través de la
transmisión oral de hecho acaecidos con una anterioridad a trescientos
años.
Mantenían
un dialecto secreto (Beárla Feni, lengua del clan) que solamente ellos
podían comprender. Algunos trabajos fueron escritos en esta lengua, que
perduró hasta el siglo XVIII.
Tras
el ocaso de los druidas, los filid mantienen el saber druídico y
bárdico previo. Como casta, pervivieron durante mucho siglos en el
sistema y ejercieron como poetas, videntes, maestros, etc.. hasta el
mencionado siglo XVIII.
Las
leyes y su administración estaban en sus manos, que como podemos ver,
no eran sino otra forma de druidas. Posteriormente surge la figura de
Brehon, el juez, para sustituir a los filid en estos menesteres legales.
La acumulación de poder en manos de los filid llegó a considerarse
peligroso, pues se administraba en su lengua secreta y en un lenguaje
tan intrincado que solamente ellos eran capaces de reconocer. Durante el
reinado de Connor Mac Nessa, debido a los abusos realizados les fue
retirado el poder de aplicar las leyes, y sustituidos en ese aspecto por
los Brehon.
Es
más, durante mucho tiempo, son considerados los más poderosos después
del rey. Al igual que los druidas mantendrían un tipo de enseñanza oral.
Cada
Fili debía mantener y enseñar a un grupo de estudiantes y sus escuelas
se basaban en la figura central de un maestro en concreto. Al final, los
filid fueron convertidos en poetas de corte.
Un estudio sobre los bardos
Robert
graves, en su Diosa Blanca, nos hace un estudio verdadermante
interesante sonre los bardos: “La palabra «bardo», que en la Gales
medieval equivalía a maestro en poesía, tenía un significado diferente
en Irlanda, donde significaba un poeta inferior que no había pasado por
los «siete grados de la sabiduría» que lo convertían en un ollave tras
un curso muy difícil de doce años. La posición del bardo irlandés es
definida en la Sequel to the Crith Gabhlach Law del siglo VII: «Un bardo
es quien no posee más intrucción legal que la de su propia
inteligencia»; pero en el posterior Book of Ollave (incluido en el Book
of Ballymote del siglo XIV) se dice claramente que el hecho de haber
llegado al séptimo año de su educación poética daba derecho a un
estudiante a la dignidad de bardo. Había aprendido de memoria sólo la
mitad de los cuentos y poemas prescritos, no había estudiado la prosodia
avanzada ni la composición métrica y era deficiente en el conocimiento
del goidélico antiguo. Sin embargo, el curso de siete años que había
seguido era mucho más severo que el que se imponía en las escuelas
poéticas de Gales, donde los bardos ocupaban una, posición
proporcionadamente inferior. Según las leyes galesas, el Penkerdd, o
bardo principal, era sólo el décimo dignatario de la Corte, se sentaba a
la izquierda del heredero forzoso y se le reconocía la misma dignidad
que al Herrero Mayor.
El
interés principal del ollave irlandés consistía en depurar la compleja
verdad poética para poder exponerla con exactitud. Conocía la historia y
el valor mítico de cada palabra que utilizaba y tal vez no le
preocupaba en absoluto la opinión que tenía de su obra el hombre
ordinario; sólo valoraba el juicio de sus colegas, con quienes rara vez
se encontraba sin que se produjese entre ellos un vivaz intercambio de
ingeniosidades poéticas en versos improvisados. Pero no se puede
pretender que fuera siempre fiel al Tema. Su educación, que era muy
general, incluía la historia, la música, el derecho, la ciencia y la
adivinación, lo que le estimulaba a versificar en todas esas ramas del
conocimiento; de modo que con frecuencia Ogma, el Dios de la Elocuencia,
parecía más importante que Brigit, la Musa Triple. Y es una paradoja
que en la Gales medieval el admirado poeta cortesano se había convertido
en cliente del príncipe al que dedicaba ceremoniosas odas mendicantes
olvidando el Tema casi por completo, en tanto que el despreciado y no
dotado ministril que parecía ser un mero cantor ambulante, mostraba la
mayor integridad poética, aunque su poesía no estaba tan refinada.”
La pervivencia de los bardos
Una
de las primeras evidencias de cómo funcionaban los Filid o bardos la
tenemos en la imagen de los Awenydion, descrita en el siglo XII por
Giraldus Cambresis, que explica como funcionan la poesía como método
oracular: “Hay en Cambria ciertas personas, que no encontraréis en
ninguna otra parte, llamadas Awenyddion, o personas inspiradas; cuando
se les consulta sobre algún acontecimiento dudoso, rugen violentamente,
se ponen fuera de sí y, por decirlo así, son poseídas por un espíritu.
No responden a lo que se les pregunta de una manera coherente, pero la
persona que las observa diestramente encontrará, después de muchos
preámbulos y muchas peroratas ineficaces e incoherentes aunque
ornamentadas, la explicación deseada comunicada en algún giro o palabra;
luego despiertan de su éxtasis, como de un sueño profundo, y son, por
decirlo así, obligados violentamente a recobrar sus sentidos. Después de
haber respondido a la pregunta no se reponen hasta que los sacuden
violentamente otras personas; ni pueden recordar las respuestas que han
dado. Si se les consulta por segunda o tercera vez sobre el mismo
asunto, emplearán expresiones totalmente diferentes; tal vez hablan por
medio de espíritus fanáticos e ignorantes. Estos dones les son
conferidos habitualmente en los sueños; algunos creen que les ponen en
los labios leche dulce y miel; otros se imaginan que les aplican a la
boca un papel escrito, y cuando despiertan declaran públicamente que han
recibido ese don... Invocan, durante sus profecías, al verdadero Dios
vivo, y a la Santísima Trinidad, y ruegan para que sus pecados no les
impidan descubrir la verdad. Estos profetas sólo se encuentran entre los
britones descendientes de los troyanos.”
El
poder de los Filid es también conservado tras la desaparición del
paganismo. Lo que puede parecer paradójico es que Columcille, obispo
cristiano, fuera quien saliera en su defensa, pues aunque reconoce los
abusos realizados por los filid, comprende que son una casta
intelectual. Pero de hecho, el propio Columcille era un Fili.
En
el cristianismo de Patricio, los Filid tenían gran poder, así que
Patricio, en lugar de luchar contra ellos, llegó a una alianza con ellos
contra los restos de druidismo y los adivinos, consagrando a muchos de
ellos y ordenándolos sacerdotes. Así pues, los Filid se convirtieron en
gran parte al cristianismo y los primeros sacerdotes cristianos y
obispos pertenecían a esta casta.
Bardos famosos
El
primer druida gaélico en Irlanda mencionado es Amairgen; este druida es
el primero en establecer un rey para Irlanda y ejerce como bardo al
componer varios poemas míticos: uno, la canción de Amairgen, que
posteriormente es atribuida a Taliesín, se asemeja a la canción de
Krishna en el océano de la no-existencia, que encarna la unidad
primordial y por otra parte, la canción dirigida a Irlanda, en realidad
un conjuro para su creación, una Irlanda nueva para los hijos de Mil,
estableciendo Tara como su corazón. De hecho, es considerado el primer
poeta irlandés del que se tienen referncia en medios escritos.
Otro
bardo famoso, perteneciente a los Tuatha, era Cairbre, hijo de Etain,
que creó el primer Glam Dicín. De hecho, el trato de Bress a Cairbre es
una de las razones por las que los tuatha de danaan se terminan
levantando contra los fomorios, ya que Bress es tratado sin ningún tipo
de hospitalidad, y el tratar a un bardo de esta manera era considerado
un acto de verdadero poco honor. De hecho, tras el trato recibido dedicó
una poesía a Bress:
“Sin comida prestamente en el plato,
sin leche de vaca donde medra el ternero,
sin alojamiento humano en la lobreguez de la noche,
sin pagar la compañía de cuentistas...
que sea esa la condición de Bress.
Que no haya acrecentamiento en Bress.”
Y
recoge la crónica que a partir de ese momento los Tuatha emprenden el
levantamiento contra el mal gobierno de los Fomorios y ésta, la de
Cairbre, es considerada la primera composición satírica de Irlanda.
Ceirbre
ofrece a Lugh, en la segunda batalla de Moytura, el componer un Glam
Dicín, una sátira que lanzaría sobre los Fomorios y según sus palabras:
“Me burlaré y les avergonzaré, para que por el conjuro de mi arte no
resistan a los guerreros Finnegas, es el bardo que causa el que Finn, el
héroe ossianico, alcance el Awen a través del salmón de la sabiduría.
Este salmón (bradán feasa) comió las nueve avellanas que cayeron en la
Fuente de la Sabiduría desde nueve avellanos que la rodeaban comer las
avellanas, el salmón obtuvo todo el conocimiento del mundo. Además, la
primera persona que comiese de su carne ganaría, a su vez, el
conocimiento total. Finnegas (o Finn Eces) se pasó siete años intentando
pescar el salmón. Cuando finalmente lo capturó ordenó a su aprendiz,
Fionn, que se lo preparara. Mientras lo hacía, Fionn se quemó el dedo
pulgar con la grasa caliente que saltaba del salmón, y para calmar el
dolor se introdujo el dedo en la boca. Cuando le llevó la comida a
Finnegas, esté descubrió en la mirada del chico un brillo que que no
había visto antes. Cuando Finegas le pregunta, Fionn niega haber comido
del pescado, pero, bajo presión, admite haber probado su grasa por
accidente. Fue esta increible sabiduría y conocimiento obtenido del
Salmón de la Sabiduría lo que permitió a Fionn convertirse en el jefe de
los Fianna.
Una
historia similar a la de Finnegas es la del bardo por excelencia:
Taliesin. La historia de Taliesin es narrada de la siguient manera:
Ceridwen tenía tres hijos. Su tercer hijo, Afang Du era el ser mas feo
que jamás hubiera pisado la tiera. Por ello su madre, la hechicera
Ceridwen quiso compensar esa fealdad dandole el don de la sabiduría
preparando un filtro en un caldero. Este tenia que hervir durante un año
y un día, y solo al final de la cocción, se podría sacar de él las tres
gotas del liquido, las cuales serían la virtud y el conocimiento de las
cosas. Contrató para vigilar el caldero a un hombre ciego llamado Morda
y a un joven llamado Gwyon Bach. Su misión era básicamente la de
mantener la lumbre encendida y revolver su contenido. En el ultimo
momento tres gotas quemaron el dedo de Gwyon. Este no pudo evitar chupar
el dedo quemado, adquiriendo así toda la sabiduría que la poción mágica
proporcionaba. Gwyon, comprendió la conecuencia de sus actos y huyo de
allí y en la huida vuelca el caldero, que se rompe en dos. Cuando
Ceridwen se entera de lo ocurrido persigue a Gwyon. El joven se
transforma en liebre mientras que ella se metamorfosea en galgo; él se
arroja al río convertido en un pez y ella le responde convirtiéndose en
nutria.Después Gwyon es pájaro y Ceridwen un halcón en su busca. Por
último el intenta esconderse en un granero transformandose en un grano, y
ella se transforma en una gallina negra. Lo descubre y se lo come.
Pero
este acto le deja embarazada. Una vez que da a luz, no tiene corazon
para matar a la criatura, pues es tierna y hermosa. Así que lo mete en
un saco y lo arroja al mar. Este saco es encontrado por el principe
Elffin, quien se asombra de los poderes mágicos del bebe, y lo bautiza
como Taliesin, y cuando crece se convierte en su bardo personal. Son
atribuidos a Taliesin algunas de la epopeyas más famosas, como la
Batalla de los Árboles.
La magia y rituales de los bardos
Si
hay algo claro, es que existe un verdadero amor por la música y poesía
en el mundo celta, hasta el punto de existencia de trobadores
profesionales, los bardos, bien definidos como una clasificación aparte,
bien como parte de los druidas.
Un
hecho en el que se puede verificar el valor de los bardos, es que se
cree que la esencia de la enseñanza druídica fue a través de versos, lo
cuál nos marca la importancia de los bardos en el mundo antiguo.
Respecto
a la música, en la mitología celta hay múltiples referencias a ello;
bien como un elemento primordial del Otro Mundo, bien haciendo
referencia a personas de grandes conocimientos, bien como parte de la
labor profética y mágica, como en el caso de los arpistas de Caínbile,
que son descritos como hombres de gran conocimiento, profecía y magia.
La música de un bardo era capaz de provocar gran risa, una melancolía insalvable o un sueño profundo.
En
el arte de la magia existen dos figuras fundamentales como hechizos
cantados: el Glanm Dicín y el Geis. El Glam Dicín era una encantación
satírica, una maldición pronunciada por infringir leyes divinas o
humanas. El Geis era un tabú impuesto a una persona en particular; quien
transgredía el geis era rechazado espcialmente y convertido en paria,
incluso la muerte penosa. Ambas podían ser impuestas por un bardo, un
fili o un druida.
Entre
los rituales realizados por los filid constan también el Dichetal Do
Chennaib, la iluminación por el canto, realizado por la repetición tipo
mantra de una palabra, que podía ser acompañado de danzas o percusión.
Otro
ritual era el Imbas Forosnai, iluminación repentina, provando visiones.
El fili se aislaban totalmente de la luz, sonido y anulaban las
sensaciones sensoriales. Eto podía ser a través del encierro en un pozo o
cueva oscura y allí los videntes entonaban encantamientos sobre sus
manos, y colocaban estas sobre la cara y los ojos. De manera súbita el
aislaiento sensoriale era interrumpido y se pasaba de la oscuridad a la
luz de manera brusca, lo cuál proporcionaba las visiones.
Este
imbás Forosnai es también conocido como la Celda de la Canción, donde
se dice que a los bardos se les daba un tema sobre el cuál componer una
canción y se les dejaba solos en una celda sin ventanas, provocando la
falta sensorial que provoca el estado alterado de conciencia.
“Mitos Celtas”
